CON DOS COJONES: TOTAL PAGAN LOS CIUDADANOS:
lunes, 14 de junio de 2010
VERGÜENZA DE POLÍTICOS: EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA EN LUCHA CONTRA LA CRISIS
CON DOS COJONES: TOTAL PAGAN LOS CIUDADANOS:
miércoles, 9 de junio de 2010
¿ESTOS SINDICATOS NOS MERECEMOS?
Los sindicatos en España
si no es de tu agrado, hay otros Sindicatos y otra forma de hacer sindicalismo
lunes, 24 de mayo de 2010
Propuesta para ahorrar dinero y reducir el gasto y el déficit en la Comunitat Valenciana
La Generalitat Valenciana tiene actualmente 13 consellerias, más la presidencia. Si redujeran a la mitad el número de éstas, agrupando las competencias, desaparecerían aproximadamente,
7 consellers
30 directores generales
10 secretarios autonómicos
7 subsecretarios
70 jefes de área
Todos ellos con el personal eventual de que disponen, tales como asesores, secretarias, conductores, etc. que puede rondar sobre unas 500 personas.
Además ahorraríamos en coches, viajes, gastos de protocolo, comidas y cenas, etc., etc., que esto a saber cuánto dinero supone, por tanto no vamos a contarlo.
Haciendo un cálculo aproximado, tirando por lo bajo, y regalos aparte, resulta una cifra de ahorro de 1.900.000 euros mensuales, (o sea, sobre 2 MILLONES DE EUROS al mes) pagados inútilmente, ya que sin ésta gente, la administración seguiría funcionando, incluso mejor.
Dos millones de euros mensuales, son 332.772.000 pesetas (sí, eso, 333 millones de pesetas mensuales, los regalos y gastos varios, aparte).
Anualmente serían 22.800.000 euros (vaya una reducción de gasto aproximada de 23 MILLONES DE EUROS AL AÑO), que traducidos serían 3.793.600.800 ptas. (eso, cerca de 4 MIL MILLONES (4.000 MILLONES) DE PESETAS).
¡Buen dinerillo para hacer cosas útiles para los ciudadanos y para el bien social!, algo es algo, ¿no?
Esto no quiere decir que desaparezcan servicios ni competencias. Eliminando las 2 Secretarías Autonómicas (reciente invento cuya utilidad nadie conoce), así como las Subsecretarías (también impuestas en esta última legislatura, o en la anterior, da igual, no sabemos para qué sirven), nos ahorramos éstas y 5 Directores Generales, todos ellos con su correspondiente séquito. Aplicando el mismo sistema a las Áreas, o sea fusionándolas, podrían quedar 11 Áreas, en lugar de 22. Tiene bastante sentido, ¿a que sí?. A lo mejor no es muchísimo dinero, pero menos es nada. Al menos que los altos cargos se medio ganen el sueldo.
Así sucesivamente con el resto de Consellerias, por ejemplo, tal como estuvo en otro tiempo, podría ser la Conselleria de Justicia, Gobernación y Administraciones Púbicas. quedando así eliminada la de Gobernación, con sus altos cargos y jefes innecesarios.
O mejor, hasta podrían incluir la de Solidaridad y Ciudadanía, quedando la CONSELLERIA DE JUSTICIA, GOBERNACIÓN, ADMINISTRACIONES PÚBLICAS, SOLIDARIDAD Y CIUDADANIA.
Y las empresas esas que se hacen llamar "públicas", relacionadas e implicadas estrechamente con altos cargos de la administración, las dejamos para otro día.
QUE NO NOS ENGAÑEN MÁS
Otra solución también es posible:
- Recuperar el Impuesto de Patrimonio para fortunas superiores a 1 millón de Euros: 2.200 millones Euros al año.
- Gravar el IRPF a las rentas superiores a 8.000 Euros mensuales al 50% (43% actual): 2.900 millones Euros anuales.
- Gravar las SICAV (Sociedades de Inversión de Grandes Fortunas) al 20% (1% actual): 2.000 millones Euros al año. AQUI TODOS SABEMOS LO QUE SON LAS SICAV, VERDAD?
- Subir el Impuesto de Sociedades a Grandes Empresas (capital superior a 1.000 millones) al 35%: 2.500 millones.
- Retirada del Ejercito de Afganistán: 400 millones de Euros.
Suma total: 10.000 millones de Euros
¡Que no nos engañen más!
domingo, 23 de mayo de 2010
OTRA SOLUCIÓN ES POSIBLE
Otra Solución también es posible:
- Recuperar el Impuesto de Patrimonio para fortunas superiores a 1 millón de Euros: 2.200 millones Euros al año.
- Gravar el IRPF a las rentas superiores a 8.000 Euros mensuales al 50% (43% actual): 2.900 millones Euros anuales.
- Gravar las SICAV (Sociedades de Inversión de Grandes Fortunas) al 20% (1% actual): 2.000 millones Euros al año. AQUI TODOS SABEMOS LO QUE SON LAS SICAV, VERDAD?
- Subir el Impuesto de Sociedades a Grandes Empresas (capital superior a 1.000 millones) al 35%: 2.500 millones.
- Retirada del Ejercito de Afganistán: 400 millones de Euros.
Suma total: 10.000 millones de Euros
ÉRASE UN FUNCIONARIO QUE TRABAJABA COMO EL QUE MÁS
Así que empezaron a aparecer Mercedeses y Bemeuveses por las calles como las setas en un otoño lluvioso, las agencias inmobiliarias florecieron como margaritas en primavera, los hoteles a rebosar tanto en verano como en invierno, y los bares siempre llenos a la hora del aperitivo y del fútbol.
Mientras tanto, nuestro trabajador funcionario veía todo esto desde su pequeño pero seguro sueldecillo, que subía como mucho un 2 % al año, mientras en la empresa privada había subidas mínimas del 5 % para los curritos, y subía exponencialmente según la calidad del sillón en que te sentases y la amplitud del despacho que okupases. El funcionario veía bien todo esto, cada uno era libre de elegir qué era lo que más le convenía y su forma de vida. Él era feliz apañándose con su dinerillo, sin protestar, satisfecho de cumplir con su obligación a diario, trabajando por todos aquellos que siempre criticaban a los empleados públicos, aunque nuestro funcionario no entendía muy bien por qué. Si tan bueno es este puesto, pensaba, que dejen sus trabajos menos seguros, es verdad, pero infinitamente mejor pagados, se dejen la pasta en una academia, se estudien un temario de tres mil páginas, y se presenten unas oposiciones a las que concurren cincuenta mil personas para cien plazas, como hice yo. Eso sí, el cochazo y el aperitivo del domingo no se lo podrán permitir.
Érase que hubo una crisis mundial que afectó, como siempre, a los que menos tenían.
En estas que los que provocaron la crisis, léase banqueros, constructores, politicuchos de pueblo y especuladores sin escrúpulos tenían sus negros ahorrillos guardados no se sabe bien dónde.
Nuestro funcionario veía que la única solución era apretarse el cinturón, recortar los gastos de todos y redistribuir bien el dinero del Estado, que en ocasiones se derrochaba en tonterías pero faltaba en cosas más importantes. Y pensó que, tarde o temprano, habría que bajar los sueldos. Los sueldos de TODOS los trabajadores, públicos o privados, que la cosa estaba muy achuchada, y sólo con el esfuerzo de TODOS se podría salir adelante. Con un 5 % que bajasen de sueldo a TODOS seguro que se podría solucionar. Tocaba apretarse el cinturón, y el empleado público estaba dispuesto a ello por el bien de TODOS.
Érase que en el país donde trabajaba y vivía nuestro esforzado funcionario, los políticos hacía ya varios años que habían perdido el norte, o la vergüenza, y lo único que les interesaba era mantenerse en su poltrona, independientemente de los intereses del país y sus ciudadanos. Así que tanto gobierno como oposición se tiraban los trastos a la cabeza, y a veces a las partes bajas, continuamente, unos para mantenerse en el poder, y otros para destronar a los anteriores.
Y al gobierno, supuestamente socialista, de este país le tocó gestionar la crisis. Algo había que hacer, o todo se iba al garete. Y por supuesto, coincidieron con el funcionario en que había que bajar los sueldos para salir del hoyo. Lo malo es que se olvidaron del detalle de que el esfuerzo debían hacerlo todos, y decidieron bajar el 5 % solamente a los funcionarios. Así el gobierno obtenía más dinerito a costa de los funcionarios, y el resto de ciudadanos que siempre criticaban a los anteriores estaría contento, porque les habían bajado el sueldo a esos vagos chupópteros, y pensó el presidente que así, a lo mejor hasta conseguía ganar de nuevo las elecciones.
Así que nuestro funcionario vio cómo aquellos que durante años habían estado ganando el triple que él, aquellos que se habían enriquecido cobrando intereses abusivos, jugando con los mercados de valores, estafando a los obreros con hipotecas basura, construyendo viviendas de lujo en terrenitos recalificados, agarrando poltronas en ministerios y direcciones generales absurdas e inútiles, y evadiendo capitales a cuentas en paraísos fiscales se iban de rositas, mientras el único que se iba a apretar el cinturón, como siempre, era él, que durante la época de bonanza había seguido con sus miserables emolumentos sin decir una palabra más alta que otra.
Y decidió que, a partir de entonces, le engañarían en el sueldo, pero no le iban a engañar más en el trabajo. Así que se convirtió en un funcionario vago. Total, la mala fama ya la tenía.